Para
saber a donde vamos, primero es esencial saber de donde venimos.
Y
con el fin de conseguir eso, que mejor que sumergirnos en tiempos
pasados, donde la humanidad estaba comenzando a dar sus primeros
destellos de brillantez arquitectónica.
Las
maravillas del mundo Antiguo, fueron construidas antes de Cristo, más
concretamente en la época de los griegos.
De
estas increíbles creaciones, solo queda en pie una, la Gran Pirámide
de Giza, en El Cairo, Egipto. Desgraciadamente, el resto no ha
sobrevivido al paso del tiempo y solamente se conocen por dibujos,
pinturas y textos de los antiguos Griegos.
1)
Piramide de Gizeh
Es
un conjunto formado por tres pirámides ―Keops, Kefrén y Micerino―
y están situadas en las afueras de El Cairo. La de Keops, de 146
metros de altura y 230 metros de lateral, está considerada la más
importante del conjunto monumental, construido sobre el año 2570 aC
como recinto funerario para el faraón Keops.
Siempre
ha rodeado un aura de misterio y misticismo alrededor de las
pirámides. Su colosal apariencia y delicado interior han dado pie a
infinitos rumores y leyendas sobre como se pudo construir un
monumento tan gigantesco en una época tan temprana.
Esta
es la única de las siete maravillas del mundo antiguo que todavía
sigue en pie y podemos visitar en Egipto.
2)
Jardines Colgantes de Babilonia
Creados
en el siglo en el siglo VI aC, se situaban en la ciudad de Babilonia
–Babel en la Biblia-, el actual Iraq, en la orilla del río
Éufrates. Nabucodonosor II, aparte de ser un gran guerrero y
conquistador, fue también un gran arquitecto, y el responsable de su
construcción.
Los
jardines eran en una serie de terrazas de piedra que se sostenían
por amplias arcadas, de tal forma que, al verlo desde abajo, el
jardín suspendido pareciese una alta escalinata rebosante de flores.
3)
Templo de Artemisa
Se
encontraba en la ciudad de Éfeso, en Turquía y como su nombre
indica estaba dedicado a la diosa Artemisa. Se cree que su
construcción comenzó en el siglo VIII A.C y se tardó 120 años en
terminar.
Durante
muchos siglos fue lugar de refugio y fue destruido por un incendio el
21 de Julio en el año 356 A.C, el mismo día del nacimiento de
Alejandro Magno. Según la historia, Eròstrato, el hombre que
provocó en incendio lo hizo sólo con la intención de que su nombre
fuera recordado por ello.
Alrededor
de veinte años después, Alejandro Magno ocupó la ciudad de Efeso y
residió en ella por un tiempo, escuchó la historia del templo de
Artemisa y descubrió que había sido destruido la misma noche en
que había nacido él. Al parecer fue esta coincidencia la que le
impulsó a reconstruir el templo, durante el tiempo que permaneció
en Efeso instaurando un gobierno democrático. Aun así, los godos
volvieron a arrasarlo.
4)
La estatua de Zeus
Se
esculpió por Fídias, el mayor escultor griego, hacia el 430 aC en
Olimpia y en honor al rey de los dioses. Tenía 12 metros de altura,
el ancho ocupaba todo el pasillo del templo que la albergaba y estaba
hecha de placas de oro y marfil sobre un bastidor de madera.
Actualmente no se conserva nada de esta estatua.
A
diferencia de las dos maravillas anteriores, esta va a perdurar
durante bastante tiempo: unos mil años, hasta que los terremotos que
se producirán en el siglo VI d. de C. destruyan el templo en su
mayor parte.